Nota Área de Antropología:

¿Por qué Adán sembraba la tierra con una chaquitaqlla y Noé llevaba una llama en su arca? La visión del otro en Guamán Poma

imagen imagen_portada.jpg

Francisco Garrido, Curador del Área de Antropología, nos cuenta cómo y por qué el cronista Felipe Guamán Poma de Ayala fusionaba el catolicismo y el mundo andino.

10/07/2017

Fuente: Museo Nacional de Historia Natural

El dibujo de la parte inferior fue realizado entre 1600 a 1615 por Felipe Guamán Poma de Ayala en Perú. En la imagen vemos una representación de la primera edad del mundo según el autor, en donde aparecen Adán y Eva en un paisaje montañoso. Adán ya está fuera del paraíso, vestido con pieles, y ara la tierra para sembrar y ganarse el sustento, mientras Eva cuida a sus hijos. Sin embargo, esta imagen es muy similar a lo que Guamán también describe como la primera generación de los indios o “Vari Viracocha Runa”, en donde se ve una pareja indígena en un trasfondo montañoso. Este hombre -el primer indígena-, está sembrando con el instrumento agrícola andino ochaquitaqlla, en la misma pose en que lo hace Adán, mostrando así una clara conexión entre estas dos parejas primordiales.

Adán y Eva y los primeros indígenas, según Guamán Poma de Ayala.

Adán y Eva y los primeros indígenas, según Guamán Poma de Ayala.

Adán y Eva y los primeros indígenas, según Guamán Poma de Ayala.

Guamán Poma de Ayala fue un descendiente de la nobleza indígena del Perú, quien escribió entre 1600 a 1615 una gran “Crónica” donde relataba la historia de los Incas según lo que él había podido recopilar, además de dar cuenta de los vicios y males de la administración española en su trato con los indígenas. Él llamaba al rey a corregir las injusticias que acontecían en los Andes, pero lamentablemente su voz nunca llegó a oídos de la autoridad. Si bien Guamán le envío al rey su documento de más de mil páginas y 380 dibujos, con la esperanza de generar un cambio social, éste jamás llegó a sus manos y permaneció guardado hasta que fue descubierto recién en el siglo XX por el investigador alemán Richard Pietschmann en una biblioteca de Dinamarca.

Es interesante ver cómo Guamán Poma traspone intencionalmente elementos del mundo andino a la tradición religiosa europea, en donde si bien él acepta la fe católica, la imbuye de elementos indígenas con el fin de posicionar a los Andes dentro de la nueva concepción dominante del mundo. Sobre todo en una época en que todo lo diferente al catolicismo era considerado pagano, idólatra y era destruido, Guamán Poma buscaba justificar a los Incas a partir de una base religiosa. De este modo, él plantea que los indígenas andinos provienen de una rama de descendientes de Noé que se salvaron en su arca y cuando llegaron a América vivían en un estado natural sin maldad ni pleitos, trabajando la tierra como lo hacía Adán. Básicamente, Guamán Poma crea una especie de Génesis para los indígenas, con cinco edades del mundo hasta llegar a su propia época. Sin embargo, es llamativo que ambos Adán y aquel hombre de la primera pareja de indígenas hayan sido retratados por él de la misma forma, dando a entender que ambos eran parte del mismo plan divino. El que Adán use un instrumento de labranza indígena no es por un desconocimiento de Guamán Poma de las herramientas europeas, sino que podría ser algo deliberado, con el propósito de identificarlo con el mundo andino y así validar la ascendencia de los Incas.

Asimismo, cuando Guamán Poma representa en un dibujo el Arca de Noé y la historia del diluvio universal, dibuja sutilmente una llama entre los animales que iban en su interior. Como vemos en la figura, aquella llama que mira por la ventana comparte su viaje con un carnero, una gallina, un león, un caballo, un burro y un buey. Si las llamas existen para Guamán, fue por obra de Dios en su visión del mundo. Del mismo modo, Guamán Poma asevera que de los tres reyes magos que visitaron a Jesús, Baltasar era español, Gaspar era negro y, sorprendentemente, Melchor era un indígena. Así, reunía los tres grupos raciales de la colonia en un mismo relato y los ponía al mismo nivel jerárquico en el contexto religioso y político de su época.

Felipe Guamán Poma de Ayala fue un gran comentarista de los problemas y situación social de su época. Sin embargo, en vez de generar una confrontación abierta, utilizó el poder de la palabra escrita para manipular el discurso de los conquistadores españoles en su propia defensa y así tratar de dar un lugar en el mundo al hombre andino, justificando su existencia bajo el punto de vista de la ideología dominante. Hoy en día, su obra es una fuente invaluable para comprender su entorno social y la historia de los Incas, según la mirada de fines del siglo XVI. 

La llama del arca de Noé.

La llama del arca de Noé.

La llama del arca de Noé.

Referencias

De Ayala, Felipe Guamán Poma.

1980      Nueva Corónica y Buen Gobierno. Vol. 2. Fundación Biblioteca Ayacucho, Caracas.

Duviols, Pierre

1997      En busca de las fuentes de Guamán Poma de Ayala, realidad e invención. Histórica 21(1):27-52.

1983      Guamán Poma, historiador del Perú antiguo: una nueva pista. Revista Andina 1 (1): (103-115).

González, Soledad

2012      Guamán Poma y el Repertorio Anónimo (1554): una nueva fuente para las edades del mundo en la Nueva Corónica y Buen Gobierno. Chungará 44(3): 377-388.

Recursos adicionales

Materias: Antropología
Palabras clave: Francisco Garrido - Felipe Guamán Poma de Ayala - Área de Antropología MNHN - MNHN - Nota